| Juego de honor o el espíritu del juego |
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| Editoriales - Floro del Moro |
| Escrito por Juba |
| Jueves 28 de Febrero de 2008 17:34 |
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Una de las frases más usadas en el érsof es la que reza que “este es un juego de honor”, pero seamos sinceros ¿Cree alguien de verdad que el honor de una persona pueda ponerse en juego, tela de juicio o limitarse a algo tan sencillo como un juego para niños grandes?, ¿no esta sino sólo una frase hecha?
El honor es una cualidad de quien, por ser irreprochable desde el punto de vista moral, merece el respeto de la gente. Y creo que no aceptar un impacto no deja a una persona sin honor, ni menos lo hace “muy honorable” el aceptar siempre los impactos. Los parámetros de lo honorable abarcan mucho más que un simple juego y, aún personas consideradas honorables podrían “pasar por alto” algún impacto en el érsof si no entendieron el verdadero espíritu del juego. Lo que importa aquí es nada más que jugar limpio como en cualquier otro deporte. Pues nadie duda del honor de los deportistas cuando cometen faltas dentro del juego, pues de lo contrario tendríamos una larga lista de deportistas de todas las disciplinas marcados como “personas sin honor”; más aun en los deportes profesionales. En algunos, como el béisbol, las reglas están dadas para minimizar la posibilidad de no jugar limpio, mientras que en otros, como el fútbol, es necesario invocar el “fair play”, pues es muy fácil jugar al borde del reglamento o “fingir” para ir contra las reglas. Pero en el caso particular del érsof, las especiales características del mismo hacen que el juego limpio sea fundamental, pues sin ello las partidas serían impracticables. Sin embargo, creo que para jugar limpio en el érsof lo único realmente indispensable es que los jugadores entendamos el verdadero espíritu del juego y esto poco tiene que ver con el honor. El érsof es una simulación en la que nos permitimos representar situaciones de combate en ambientes controlados y seguros. Por lo tanto es necesario que los jugadores comprendamos que sólo se trata de que cada uno viva y disfrute una simulación militar desempeñando un rol determinado, y que importa muy poco quien gane o pierda la partida. El espíritu del érsof no es competitivo, puesto que la competencia no haría sino atentar contra el desarrollo mismo de la fantasía que se propone. Cualquier jugador que entienda esto, no dudara en aceptar los impactos, pues es parte de la fantasía que seas baja en combate. No sé cual puede ser la satisfacción de “cumplir una fantasía” si sabes que fuiste impactado y que de ser esto real estarías en una camilla o una bolsa negra y no “celebrando” tu victoria. Por otro lado, quien no acepta los impactos y no juega limpio, no creo que ande falto de honor, pero es un hecho que no entendió el espíritu de este juego y si cree que ganar “su competencia” es realmente importante, pues dejémosle que lo crea así, pues finalmente que nos importa alguien que no vive y mucho menos muere en esta fantasía llamada érsof. |
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